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Vivir en Madrid siendo británico después del Brexit: guía completa 2026

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Antes de enero de 2021, un ciudadano británico podía instalarse en España exactamente igual que cualquier ciudadano de la Unión Europea: sin visado, con solo tramitar el certificado de registro y el NIE. El Brexit cerró esa vía. Desde entonces, los británicos que quieran vivir en España necesitan visado, y elegir cuál es la primera decisión importante de todo el proceso.

Qué cambió el Brexit y qué opciones existen ahora

El Acuerdo de Retirada protege a los británicos que vivían legalmente en España antes del 31 de diciembre de 2020. Quienes obtuvieron su TIE —Tarjeta de Identidad de Extranjero bajo el Acuerdo de Retirada— pueden seguir viviendo en España sin limitaciones adicionales. Si eres de ese grupo, tu situación es estable y el Acuerdo te garantiza derechos equivalentes a los de antes del Brexit.

Para quien llega ahora, el punto de partida es diferente. Los británicos son hoy ciudadanos de un tercer país a efectos de residencia en España, en la misma categoría que los americanos o los australianos. Eso significa que para instalarse legalmente necesitan uno de los visados disponibles para nacionales de países no comunitarios.

Las tres vías más usadas en 2026 son la visa no lucrativa, la visa de nómada digital y la golden visa. Hay otras opciones —reagrupación familiar, visado por razones de estudios— pero son menos habituales en el perfil británico que busca establecerse en Madrid.

Las tres vías más usadas por británicos para vivir en España

La visa no lucrativa está diseñada para quienes no necesitan trabajar en España porque tienen ingresos suficientes de otras fuentes: pensiones, inversiones, ahorro, ingresos por alquiler en el Reino Unido. Requiere demostrar ingresos mínimos de unos 2.400 euros mensuales para el titular, más adicionales por cada familiar, y contratar seguro médico privado sin copagos. No permite trabajar para empleadores ni clientes en España.

La visa de nómada digital, introducida por la Ley de Startups en 2023, permite a trabajadores remotos instalarse legalmente en España manteniendo su actividad para empresas o clientes fuera del país. Es la opción más flexible para profesionales que trabajan desde el ordenador. Requiere demostrar ingresos superiores al 200% del SMI —en la práctica, los consulados esperan ver cifras de 3.500 euros o más mensuales— y que la actividad sea efectivamente para clientes no españoles.

La golden visa requiere una inversión de al menos 500.000 euros en inmuebles en España u otras formas de inversión cualificada. Es la opción de quien compra al llegar, y aunque el programa ha generado debate político en España, en 2026 sigue vigente para inversiones realizadas antes de cualquier eventual cierre.

Britanico con maleta en Madrid preparándose para iniciar su vida en la ciudad tras el Brexit

Fiscalidad y banca: lo que cambia siendo extracomunitario

La fiscalidad tiene sus propias reglas. El convenio de doble imposición España-Reino Unido sigue vigente tras el Brexit y distribuye los derechos de imposición entre ambos países. Más de 183 días en España activa la residencia fiscal española y la obligación de declarar todos los ingresos mundiales. La State Pension británica tributa en el Reino Unido, no en España, por acuerdo específico del convenio.

Para ejecutivos desplazados desde el Reino Unido con contrato laboral en empresa española, la Ley Beckham sigue siendo accesible. El Brexit no la eliminó: el régimen se basa en la situación de desplazamiento, no en la nacionalidad. El tipo fijo del 24% durante cinco años sigue disponible cumpliendo los mismos requisitos que para cualquier trabajador no residente previamente.

La apertura de cuentas bancarias en España para británicos es posible pero requiere más documentación que antes del Brexit. La mayoría de los bancos grandes la tramitan sin problemas especiales si el cliente tiene NIE y documentación en orden; el proceso puede tardar más que para un ciudadano europeo.

La vida cotidiana: sanidad, colegio y permiso de conducir

La EHIC —tarjeta sanitaria europea— dejó de cubrir a los británicos para estancias de residencia desde enero de 2021. La GHIC que la sustituyó solo sirve para visitas temporales. Para residir en España, los británicos necesitan cobertura sanitaria privada —obligatoria para tramitar la visa no lucrativa— o acceder al sistema público cotizando a la Seguridad Social española.

Los colegios internacionales de habla inglesa están bien representados en Madrid: British Council School en Pozuelo, King's College en Sanchinarro y La Moraleja, SEK International School, Hastings y varios más. La elección del colegio tiene más impacto en la zona de residencia que cualquier otra variable para las familias con hijos.

El permiso de conducir británico puede usarse en España durante los primeros seis meses de residencia. Pasado ese plazo hay que canjear el carnet de conducir británico por el español; el trámite se realiza en la DGT y en general se resuelve sin examen si el carnet original es válido. Hay que hacerlo antes de que caduque el período de validez del extranjero, o habrá que examinarse.

Maleta de viajero en cinta transportadora de aeropuerto al inicio del traslado a Madrid como residente

Si eres ciudadano de la UE, el proceso es significativamente más sencillo: no hay visado, el certificado de registro es el primer trámite y todo el proceso administrativo es más corto. La situación de los ciudadanos europeos en Madrid es cualitativamente diferente a la de los británicos post-Brexit.

En Aedara acompañamos el proceso de relocation para ciudadanos británicos que quieren establecerse en Madrid: desde la elección del visado más adecuado hasta la búsqueda de vivienda y los trámites iniciales. Escríbenos para una consulta inicial sin compromiso.