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Historia de Madrid

Plaza Mayor de Madrid: cinco siglos de historia en un espacio

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La Plaza Mayor es el espacio más reconocible del Madrid histórico y uno de los conjuntos barrocos más admirables de España. Pero la plaza que vemos hoy no es exactamente la que se construyó en el siglo XVII: ha sobrevivido tres incendios, varias reconstrucciones y cinco siglos de uso público.

De mercado medieval a plaza real

El espacio donde se asienta la Plaza Mayor fue durante la Edad Media la Plaza del Arrabal, un mercado extramuros de la muralla medieval de Madrid. Cuando Felipe II estableció la capital en Madrid en 1561, la ciudad creció rápidamente y Felipe III encargó la transformación de ese mercado en una plaza monumental que simbolizara el poder imperial.

Juan Gómez de Mora y la primera plaza (1617–1619)

El arquitecto Juan Gómez de Mora diseñó la plaza entre 1617 y 1619: un espacio rectangular cerrado de 128 × 94 metros, rodeado de edificios uniformes de ladrillo rojo con galerías porticadas en planta baja y buhardillas en el remate. El edificio más importante era la Casa de la Panadería —en su planta baja se instaló la panadería real—, presidiendo el lado norte.

Felipe III inauguró la plaza en 1619 con una corrida de toros. La estatua ecuestre de Felipe III que hoy preside el centro —fundida en Florencia en 1616 por Giambologna y Pietro Tacca— se colocó allí en 1848 (antes estaba en el Parque del Buen Retiro).

Los tres incendios y la reconstrucción de Villanueva

La Plaza Mayor sufrió graves incendios en 1631, 1672 y 1790. El incendio de 1790 fue el más devastador. Juan de Villanueva —el mismo arquitecto que diseñó el edificio del Prado— supervisó la reconstrucción que define en gran medida la plaza actual. Villanueva redujo la altura de los edificios de seis a cuatro pisos y modificó las fachadas, dando a la plaza su aspecto más uniforme.

La Casa de la Panadería fue decorada con frescos alegóricos —los actuales son del siglo XX, pintados por Carlos Franco en 1992— que le dan su aspecto colorido característico.

Los grandes actos públicos

La Plaza Mayor fue el escenario de la vida pública del Madrid imperial y borbónico:

Autos de fe: La Inquisición española celebró en la plaza sus principales autos de fe, con miles de espectadores en los balcones de los edificios circundantes. El último auto de fe en la plaza fue en 1680.

Corridas de toros: Durante dos siglos, la Plaza Mayor fue la principal arena taurina de Madrid, con los balcones alquilados a precios de temporada. Las corridas se trasladaron a la Plaza de Toros de la carretera de Aragón en 1749.

Canonizaciones y beatificaciones: Isidro Labrador, patrón de Madrid, fue beatificado en la plaza en 1620 y canonizado en 1622 junto a Santa Teresa de Ávila, San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier.

Proclamaciones reales: Los monarcas de España eran proclamados públicamente en la Plaza Mayor.

La Plaza Mayor hoy

La plaza se peatonalizó en la segunda mitad del siglo XX y es hoy uno de los espacios públicos de referencia de Madrid. Los soportales albergan bares, restaurantes y tiendas. En Navidad se instala el mercado de Navidad más tradicional de la ciudad; el resto del año es escenario de conciertos, actuaciones y el mercado de sellos y monedas de los domingos.

Ver también nuestra guía sobre el Madrid de los Habsburgo y la gastronomía madrileña.


Referencias:

  • Tovar Martín, Virginia — Juan Gómez de Mora: arquitecto y trazador del Rey. Madrid, 1986.
  • Ayuntamiento de Madrid — Patrimonio histórico.